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| (Foto: Alex Castellano).- |
La Policía Local de Getafe ha interpuesto 27 denuncias a conductores por cometer infracciones relacionadas con las distracciones al volante durante una campaña especial de vigilancia y control desarrollada entre el 5 y el 11 de octubre, en colaboración con la Dirección General de Tráfico (DGT).
Durante el dispositivo, los agentes controlaron un total de 1.671 vehículos en los once barrios de Getafe. El uso indebido del teléfono móvil fue la infracción más habitual, con 22 denuncias, lo que representa más del 80% del total de sanciones formuladas durante la campaña.
Las cinco denuncias restantes correspondieron a otras conductas que pueden provocar distracciones durante la conducción, como el uso de cascos o auriculares, la manipulación de pantallas o navegadores y otras infracciones que comprometen la atención de los conductores.
El móvil, principal foco de las distracciones
La campaña tuvo como objetivo concienciar a los conductores sobre los riesgos que entrañan las distracciones al volante y reducir las conductas que pueden provocar accidentes de tráfico.
Entre los comportamientos que pueden comprometer la seguridad durante la conducción se encuentran buscar una canción en el teléfono móvil, escribir mensajes, leer noticias, consultar información, hacer fotografías o hablar por el teléfono sin utilizar un sistema de manos libres. También se incluye la manipulación del GPS y de otros dispositivos electrónicos mientras se conduce.
Estas acciones obligan al conductor a desviar la mirada de la carretera, apartar las manos del volante o dejar de prestar la atención necesaria a las circunstancias del tráfico, lo que incrementa el riesgo de sufrir un siniestro.
Desde la Delegación de Seguridad Ciudadana recuerdan que las distracciones constituyen uno de los principales factores concurrentes en los accidentes de circulación, especialmente en aquellos que tienen consecuencias mortales.
El cansancio y el tabaco, otros factores de riesgo
La Policía Local también advierte de que las distracciones no se limitan al uso de dispositivos electrónicos. Otras conductas habituales, como encender o apagar un cigarrillo mientras se conduce, pueden reducir la atención y dificultar la reacción ante un imprevisto.
A estos factores se suman la fatiga y el sueño, que disminuyen la capacidad de concentración y pueden alterar los reflejos necesarios para circular con seguridad.
