La alcaldesa cifra en un 2% las infracciones cometidas por vecinos de Getafe en la Zona de Bajas Emisiones
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| (Foto: Alex Castellano).- |
La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Getafe registra un nivel de cumplimiento superior al 95%, según los datos aportados por la alcaldesa, Sara Hernández, durante el Pleno sobre el Estado de la Ciudad.
La regidora ha destacado especialmente que las infracciones cometidas por vecinos de Getafe apenas representan el 2%, dentro del conjunto de incumplimientos detectados.
Hernández ha defendido que estos datos reflejan la adaptación de la ciudadanía al nuevo modelo de movilidad implantado en la ciudad y ha señalado que la entrada en funcionamiento de la ZBE ha supuesto un cambio relevante en los hábitos de desplazamiento. “La Zona de Bajas Emisiones es indiscutible que ha supuesto un cambio importante para la ciudad y la ciudadanía de Getafe, especialmente en cuanto a hábitos y costumbres de movilidad”, ha destacado.
La alcaldesa ha puesto el acento en el elevado grado de cumplimiento de la normativa y ha considerado que la respuesta de los vecinos demuestra la adaptación al nuevo sistema. “Es igual de significativo la adaptación de la ciudadanía a este nuevo paradigma de la movilidad. Se detecta un cumplimiento muy, muy alto, superior al 95% de cumplimiento de la normativa”.
Hernández ha relacionado este porcentaje con el reducido número de infracciones registradas entre los propios residentes de Getafe. “Apenas representan un 2% las infracciones a vecinos y vecinas de Getafe”.
La regidora ha considerado que este dato permite valorar cómo está afrontando la ciudadanía las nuevas restricciones de acceso al centro urbano. “Yo creo que eso es un buen dato de lo que representa la ciudadanía de Getafe”.
Menos accesos, tráfico y congestión
Durante su intervención, Hernández también ha señalado que desde la entrada en funcionamiento de la ZBE se ha producido un descenso de los accesos a la zona regulada.
Según la alcaldesa, esta evolución está teniendo efectos sobre la movilidad y el estacionamiento en el área afectada. “Hemos visto cómo se han descendido los accesos a la Zona de Bajas Emisiones, lo que ha generado menos ruido, menos tráfico, menos congestión y, por supuesto, más aparcamiento para personas residentes”.
Hernández ha defendido que el objetivo de las restricciones es priorizar el uso del espacio público por parte de los residentes. “Más aparcamiento para personas residentes, que son para los que realmente trabajamos”.
Las autorizaciones para comercios y familias
La alcaldesa también ha destacado las medidas adoptadas para atender las situaciones particulares derivadas de la aplicación de la ZBE, especialmente en el caso de comercios, negocios y familias.
En este sentido, ha reivindicado el sistema de autorizaciones como una herramienta para resolver las dificultades que puedan surgir con la aplicación de las restricciones. “Hay a través de las autorizaciones, y ahí quiero destacar la empatía de la Concejalía de Movilidad, que siempre ante una problemática de un comercio, de un negocio o de una familia siempre con corazón ha atendido para resolver sus dificultades”.
La alcaldesa ha vinculado finalmente los datos de cumplimiento y la reducción de accesos con el objetivo municipal de avanzar hacia un modelo de ciudad más sostenible. Hernández ha reconocido que la implantación de la Zona de Bajas Emisiones ha supuesto introducir cambios relevantes en materia de movilidad, pero ha defendido que estos cambios persiguen una mejora de la calidad de vida en la ciudad. “No ha sido nada fácil porque ha habido que poner retos importantes en materia de movilidad para ganar en calidad de vida”.
La alcaldesa ha añadido que la ZBE también debe contribuir a proteger elementos vinculados a la actividad cotidiana de la ciudad, como el comercio de proximidad y la movilidad de los residentes. “Pero también ayudando a un elemento que para nosotros es fundamental: el comercio de proximidad y la vida diaria de los vecinos residentes”.
