Getafe tendrá casi 6 kilómetros de línea eléctrica de 220 kV para evacuar la energía de una planta solar de Toledo
El término municipal de Getafe está incluido en el trazado de una nueva línea aérea de alta tensión de 220 kV proyectada para transportar hasta la red eléctrica la energía generada por la planta solar fotovoltaica Los Callejones, ubicada en Ocaña (Toledo).
El proyecto contempla una línea de evacuación de 53,16 kilómetros de longitud que atravesará nueve municipios de las provincias de Toledo y Madrid hasta alcanzar la zona de La Torrecilla en Getafe, donde la energía se conectará con la red de transporte de Red Eléctrica de España.
En Getafe, el trazado previsto supone la instalación de aproximadamente 5,78 kilómetros de línea aérea y 19 apoyos metálicos.
Según la documentación ambiental del proyecto, el recorrido por Getafe se divide en dos tramos. El principal tiene 5.623 metros de longitud, entre los apoyos 152 y 168, mientras que posteriormente existe otro tramo de 153,4 metros, asociado al apoyo 170.
De esta forma, el municipio quedará atravesado por cerca de 5,8 kilómetros de infraestructura eléctrica aérea, con torres metálicas distribuidas a lo largo del recorrido.
La línea forma parte de una infraestructura de evacuación mucho más amplia que comienza en la futura planta fotovoltaica de Ocaña y continúa posteriormente por distintos municipios de Toledo y Madrid.
Una planta solar con más de 105.000 paneles
La instalación que origina esta infraestructura es la planta fotovoltaica Los Callejones, proyectada con una potencia nominal instalada de 62,7 megavatios.
El proyecto contempla la instalación de 105.096 módulos fotovoltaicos monocristalinos bifaciales sobre una superficie aproximada de 76,81 hectáreas en el término municipal de Ocaña.
La energía generada será conducida mediante la línea de 220 kV hasta la subestación colectora Flor de Yeso, desde donde se realizará el último enlace con el nudo eléctrico de La Torrecilla.
Cruce del Manzanares y de la M-301
El paso de la línea por Getafe implica el cruce de diferentes infraestructuras, cauces y vías pecuarias. Entre los elementos afectados por el trazado se encuentran el río Manzanares y el Canal del Manzanares, que serán sobrevolados entre los apoyos 167 y 168. También está previsto el cruce de un arroyo estacional entre los apoyos 154 y 155.
La infraestructura atravesará además la Cañada Real Galiana, la Vereda de San Marcos y la Vereda del Camino de San Martín. En cuanto a las carreteras, el trazado pasará sobre la M-301, entre los apoyos 160 y 161.
La documentación ambiental también recoge diferentes cruzamientos con redes de telecomunicaciones, gasoductos y líneas eléctricas existentes. Entre ellos figuran conducciones de gas y varias líneas de media tensión de 30 y 15 kV.
El último tramo será subterráneo
Una vez abandonado el término municipal de Getafe, la línea continuará hacia Madrid hasta alcanzar la subestación colectora Flor de Yeso. Desde este punto, el proyecto contempla un cambio de tecnología: la conexión con el nudo de La Torrecilla se realizará mediante una línea subterránea de alta tensión de 220 kV.
Este tramo tendrá una longitud aproximada de 489,3 metros y discurrirá íntegramente por el término municipal de Madrid hasta llegar a las instalaciones de Red Eléctrica de España.
La línea subterránea estará preparada para transportar hasta 301,6 MVA de potencia en corriente alterna trifásica y utilizará cables con conductor de aluminio de 1.000 mm² de sección, con aislamiento de polietileno reticulado.
El tendido se realizará bajo tierra mediante una zanja de aproximadamente 0,8 metros de anchura y 1,45 metros de profundidad.
Medidas para reducir el impacto sobre las aves
La documentación ambiental identifica entre los principales impactos de la actuación la alteración paisajística provocada por los apoyos eléctricos y el riesgo de colisión de aves con los conductores.
Como medidas preventivas y correctoras, el proyecto contempla la colocación de dispositivos salvapájaros en el cable de tierra y fibra óptica (OPGW), además del aislamiento técnico de las cadenas de aisladores.
La evaluación ambiental también establece que las instalaciones deberán cumplir los límites de exposición a campos electromagnéticos establecidos en la normativa vigente.
