El contrato para suministrar pienso a las colonias felinas de Getafe queda desierto al no presentarse licitadores
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| (Foto: Alex Castellano).- |
El procedimiento abierto simplificado abreviado puesto en marcha por el Ayuntamiento de Getafe para contratar el suministro de pienso destinado a las colonias felinas del municipio dentro del Programa CER (Captura, Esterilización y Retorno) ha quedado desierto al no presentarse ningún licitador.
La Unidad Técnica de Contratación comprobó que, una vez finalizado el plazo establecido, no había concurrido ninguna empresa al procedimiento, por lo que acordó declarar desierta la licitación y elevar esta propuesta al órgano de contratación.
El contrato, cuya tramitación se inició a principios de septiembre, contemplaba un presupuesto de 16.500 euros para garantizar durante un año la alimentación de las colonias felinas gestionadas dentro del programa municipal. El gasto estaba previsto con 4.125 euros con cargo al ejercicio 2026 y 12.375 euros al ejercicio 2027.
Un contrato de un año
El suministro tenía prevista una duración de un año desde el día siguiente a la formalización del contrato. El Ayuntamiento no se comprometía a adquirir una cantidad concreta de pienso, sino que el gasto efectivo dependería de las necesidades que fueran surgiendo durante la ejecución, con el límite máximo establecido en el contrato.
El adjudicatario tendría que encargarse también del reparto del alimento entre las alimentadoras de las colonias felinas, además de poner a disposición municipal una persona para colaborar con ellas y con el personal de la Unidad Administrativa de Medio Ambiente.
Los repartos podrían realizarse hasta cuatro veces al año, en función de las necesidades determinadas por el Ayuntamiento.
Pienso con requisitos específicos
Los pliegos establecían unas características concretas para el alimento. El pienso debía estar destinado a gatos adultos ferales y contar con los nutrientes necesarios, incluyendo aminoácidos y ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales.
Entre las condiciones fijadas figuraba una proteína bruta mínima del 32%, además de unos porcentajes determinados de humedad, grasas, carbohidratos, cenizas y fibra.
El producto debía contener principalmente ingredientes de origen animal, como carne o pescado aptos para el consumo humano, y se exigía que fuera bajo en harinas y cereales.
Los pliegos prohibían asimismo la presencia de subproductos cárnicos, saborizantes y determinados conservantes, además de establecer requisitos concretos sobre la taurina, el calcio y el fósforo.
Sacos de 15 kilos
El suministro debía realizarse en sacos de 15 kilos, termosellados y preparados para garantizar una correcta conservación del alimento frente a la humedad y posibles contaminaciones.
Además, los envases debían incluir la información relativa a las condiciones de almacenamiento y el alimento debía entregarse paletizado.
La primera entrega habría requerido también una certificación del fabricante que acreditase el cumplimiento de las características establecidas en los pliegos, así como una declaración detallada de todos los ingredientes utilizados.
