La empresa municipal de limpieza licita la compra de contenedores que podrán convertirse en oficinas o vestuarios
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| (Foto: Alex Castellano).- |
La empresa municipal de Getafe crea un sistema permanente de adquisición de contenedores marítimos o similares ante unas necesidades que reconoce que no puede cuantificar por adelantado
La empresa municipal Limpieza y Medio Ambiente de Getafe (LYMA) ha dado luz verde a un nuevo sistema de contratación para disponer de contenedores móviles, marítimos o similares durante los próximos diez años.
El expediente establece un Sistema Dinámico de Adquisición (SDA) con un valor estimado de 300.000 euros, sin IVA, para atender las necesidades que puedan surgir a lo largo de este periodo.
La fórmula elegida por LYMA permite evitar tener que iniciar un procedimiento completo cada vez que necesite un contenedor. En su lugar, se homologará a diferentes proveedores y posteriormente se realizarán contratos específicos para cada suministro concreto. La empresa señala que la demanda será recurrente, pero que actualmente no puede determinar con precisión el número de unidades, sus dimensiones, equipamiento, configuración ni cuándo será necesario adquirirlas.
Una década con la puerta abierta a nuevas compras
El aspecto más llamativo del expediente es su duración: diez años. LYMA considera que no se trata de una necesidad puntual, sino de una necesidad estructural y continuada vinculada a la reposición, ampliación y adaptación de los medios materiales empleados en su actividad.
El valor estimado de 300.000 euros se ha calculado sin IVA conforme a la normativa de contratación pública y tomando como referencia los precios generales de mercado en el momento de establecer el expediente.
Esto supone que el expediente contempla una media estimada de 30.000 euros anuales durante los diez años de vigencia, aunque el documento deja claro que las compras no tendrán necesariamente una distribución uniforme, ya que dependerán de las necesidades que vayan apareciendo.
No serán simples cajas para almacenar materiales
Los contenedores previstos tendrán una utilización mucho más amplia. El expediente recoge expresamente que podrán emplearse para:
Almacenamiento de materiales.
Almacenamiento de herramientas y equipos.
Oficinas temporales.
Vestuarios.
Aseos.
Almacenes.
Puntos de información.
Instalaciones auxiliares.
También podrán destinarse a cualquier otro uso compatible con sus características técnicas.
Por tanto, el sistema permitirá a LYMA disponer de módulos que puedan adaptarse a diferentes necesidades operativas sin tener que determinar ahora cuáles serán exactamente los usos concretos.
LYMA admite que no dispone actualmente de los materiales
Entre las razones que justifican el expediente aparece una circunstancia concreta: el departamento proponente señala la “falta de disponibilidad de los materiales que se pretenden contratar”.
La empresa considera que el Sistema Dinámico de Adquisición es la herramienta adecuada porque permitirá disponer de un número suficiente de materiales para afrontar las necesidades futuras y, al mismo tiempo, incorporar nuevos proveedores durante toda la vigencia.
Según el documento, el sistema pretende favorecer la competencia en cada contratación específica, reducir los plazos de adjudicación y mantener los principios de igualdad de trato, transparencia, libre concurrencia y eficiencia en la utilización de los fondos públicos.
¿Cómo se comprarán los contenedores?
El procedimiento será restringido y de tramitación ordinaria. Los proveedores interesados deberán acreditar capacidad de obrar y cumplir las condiciones de solvencia exigidas.
Para la solvencia económica se exige un volumen anual de negocios, referido al mejor ejercicio de los tres últimos disponibles, equivalente como mínimo al 50% del valor estimado medio anual. Para la solvencia técnica se exige haber realizado contratos de naturaleza igual o similar durante los tres últimos años por un importe equivalente al 25% del valor estimado medio anual.
La empresa también establece que los proveedores deberán acreditar esa experiencia mediante facturas, contratos o certificados de buena ejecución.
Los proveedores podrán actualizar sus precios
Una de las particularidades del sistema es el uso de un catálogo electrónico. Los proveedores homologados podrán consultar los productos y sus características, incluidos precios, plazos, garantías y prescripciones, además de introducir o modificar sus precios y otros criterios automáticos.
Cuando LYMA quiera realizar un pedido mediante este sistema, notificará a los proveedores la fecha y hora en la que se generará la adjudicación. Hasta ese momento, los licitadores podrán actualizar sus precios y otros criterios automáticos para que sean tenidos en cuenta en ese contrato específico.
El proveedor inicialmente mejor valorado tendrá 24 horas desde la notificación para rechazar la adjudicación. Si no se opone dentro de ese plazo, la oferta se considera ratificada y se inicia la ejecución del pedido.
También habrá penalizaciones
El sistema contempla medidas contra los proveedores que no cumplan sus obligaciones. Por ejemplo, no presentar oferta a los contratos específicos o presentar una oferta defectuosa que impida su admisión puede provocar una suspensión de seis meses de la participación en el sistema.
La ejecución defectuosa de un contrato específico que provoque su resolución culpable también puede implicar una suspensión de seis meses. Además, por cada día de retraso en la ejecución se contempla una penalización del 5% del contrato específico.
El precio podrá pesar hasta el 100%
En cada contrato específico, el precio o coste de las prestaciones podrá tener una ponderación de entre el 0% y el 100% de la puntuación.
También podrán valorarse otros elementos, como la reducción del plazo de entrega, el incremento de la garantía técnica, la calidad de los materiales, la calidad de la ejecución o el servicio posventa. Estos criterios podrán alcanzar hasta el 99% de la puntuación, dependiendo de cómo se configure cada contrato específico.
Transporte con condiciones ambientales
El expediente incorpora además condiciones especiales de ejecución de carácter medioambiental. El adjudicatario deberá organizar el transporte y la entrega intentando minimizar el impacto ambiental, agrupando las entregas cuando sea técnicamente posible y utilizando itinerarios que optimicen los desplazamientos.
También tendrá que gestionar los embalajes y residuos generados durante el suministro e instalación, destinándolos a reutilización, reciclaje o valorización siempre que sea posible.
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