La demolición de la acería avanza a buen ritmo tras su cierre hace un año en el polígono Los Ángeles
La demolición de Corrugados Getafe avanza a buen ritmo tras el cierre de la acería hace un año y después de que la Consejería de Medioambiente de la Comunidad de Madrid diera luz verde el pasado mes de diciembre al proyecto de desmantelamiento de las instalaciones sobre una superficie de 107.230 m², habiéndose dividido en 32 unidades a desmantelar con una superficie total de 80.070 m².
El volumen total construido de las unidades que se están demoliendo es de 811.819 m3 y el proceso de desmantelamiento implica la demolición de edificaciones y desmontaje de los equipos, materiales y residuos, la clasificación de los materiales y residuos en diferentes zonas o contenedores, retiradas de los residuos por gestor homologado, entrega de la documentación oficial del destino final de los materiales retirados, relleno y nivelación de las zonas desmontadas incluidas las zanjas y canaletas con aporte de material limpio de la propia demolición y exterior y la limpieza general de la zona.
Se encuentran en las instalaciones un total de 1.200 toneladas de chatarra, 6 toneladas de escoria blanca y 5 toneladas de envases vacíos contaminados que será necesario retirar. Dentro de estas unidades se puede destacar la existencia de amianto en el cierre lateral de fachada de la nave de laminación estimándose una cantidad a retirar de 420 m2 de placas de fibrocemento, correspondientes a 14,7 toneladas de amianto.
Como consecuencia de la demolición quedarán unas zonas vacías de cimentaciones superficiales o profundas (fosos y galerías subterráneas) que será necesario rellenar, para lo cual se utilizará material procedente del machaqueo o trituración de los residuos de la demolición. Se estima un volumen de desmonte de 33.391 m3 y un volumen de terraplén de 40.175, existiendo por tanto una diferencia de 6.783,88 m3.
La cantidad total de residuos que se estima se generará en el desmantelamiento es de 42.047 toneladas, de las cuales 14,78 toneladas serán residuos peligrosos.
Se establecerá un sistema de recogida de quejas de la población con indicadores respecto a olores, polvo y ruidos, con objeto de poder establecer en su caso medidas correctoras adicionales. Este control se efectúa en coordinación con el Ayuntamiento de Getafe.
Para prevenir roturas de tuberías de abastecimiento, infiltraciones y contaminación del agua de consumo humano, se incorpora una descripción de las medidas de prevención y corrección, lugar de inspección, periodicidad, etc. durante la fase de obras, además de disponer de los planos de las infraestructuras existentes, al objeto de garantizar que no resultan contaminadas o alterada la calidad del agua de consumo.
