La Diócesis de Getafe ha celebrado este martes la fiesta del 29 aniversario de la Catedral Santa María Magdalena de Getafe, o fiesta de la dedicación, considerada hasta el año 1995 como una parroquia.
La dedicación es un rito por el que algo, especialmente un edificio o un lugar, se destina a que cumpla una finalidad sagrada propia, exclusiva y para siempre. “En el caso de una catedral, adquiere particular relevancia, pues este templo simboliza a la Iglesia que se hace viva y universal”, según han informado desde el Obispado de Getafe.
El rito de la dedicación, que se recuerda solemnemente cada año en la fecha en que se realizó, incluye diversos gestos, como una procesión solemne, aspersión con agua y el canto de las letanías de los santos.
La Catedral de Getafe se empezó a construir tras el derribo en 1549 de una ermita mudéjar llamada Santa María Magdalena, de la que solo se conservó su torre. El nuevo templo fue diseñado por el arquitecto Alonso de Covarrubias, a instancias del cardenal de Toledo, Juan Martínez Silíceo, pero aquella obra, debido a una serie de anomalías, no gustó al arquitecto mayor de Felipe IV, Juan Gómez de Mora, quien en 1622 continuó la ejecución del proyecto.
La nueva contrata para edificar la iglesia fue ganada por Bartolomé de Barreda, pero el empleo de malos materiales originó un derrumbamiento en 1632. Tras un breve encarcelamiento, Barreda continuó las obras que finalizaron en 1770.