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Foto: (Alex Castellano) |
Los afectados han asegurado en un comunicado que el Ayuntamiento de Getafe, “consciente de que la fábrica incumple la Autorización Ambiental Integrada (AAI) en materia de ruido y de que tenía hasta septiembre para acometer las obras necesarias y minimizar el ruido que produce, reconoce la segunda prórroga concedida a Corrugados hasta el próximo 20 de noviembre”.
Los vecinos han alertado con vídeos y fotos de “un ruido insoportable durante la noche y de un humo denso y de colores que sale por las chimeneas y compuertas de la fundición de manera masiva y durante horas”.
En su opinión, Corrugados “ha vencido el plazo, otra vez, sin realizar en su totalidad las reformas necesarias para cumplir la Autorización Ambiental Integrada (AAI) en materia de ruido, ya que el plazo terminaba el pasado mes de septiembre y la respuesta por parte de la Comunidad de Madrid ha sido renovar la prórroga que ya se les había concedido”.
“Es decir, Corrugados sigue produciendo a escasos metros de viviendas, parques y colegios, pese a que las administraciones regionales y locales son conscientes de que incumple la normativa desde hace años, y aquí no pasa nada”, han agregado.
Además, han recordado que el Ayuntamiento comprobó las medidas aplicadas por la fábrica para mitigar los ruidos, exigidas en la AAI, y el resultado fue que, “pese a la instalación de algunos paneles y el cotejo de facturas que corroboraban la inversión realizada, no se había solucionado el problema de ruidos que sufren los vecinos de viviendas cercanas”.
Coincidiendo con la renovación de la prórroga que la Comunidad de Madrid ha concedido a Corrugados para que siga funcionando, los vecinos de los barrios de Juan de la Cierva y de Los Molinos han señalado que la producción “ha aumentado con un ruido ensordecedor por las noches, que se escucha hasta con las ventanas cerradas”.
Por último, han destacado que se sienten “abandonados” por el Ayuntamiento de Getafe y por la Comunidad de Madrid, que “siguen permitiendo la actividad de la fábrica, una de las más contaminantes de Madrid, conscientes de que no cumple con la AAI, la normativa exigida por el Gobierno regional para el funcionamiento regulado y seguro de este tipo de industrias”.