Comienzan las obras del colegio Miguel de Cervantes en Los Molinos que finalizarán en cinco meses y medio
La empresa adjudicataria para la construcción del colegio firmó el pasado 20 de octubre el contrato con el Ayuntamiento, “después de que la mala gestión del anterior Gobierno conllevara la renuncia de hasta cinco empresas constructoras para hacer realidad el complejo proyecto”, según ha señalado este miércoles el Gobierno municipal en un comunicado.
En este sentido, han señalado que, “finalmente, con la llegada del nuevo Gobierno, el pasado mes de septiembre se consiguió que la constructora Ediserpo S.L se hiciera cargo de las obras del colegio” que abrirá el próximo curso.
De esta forma, se pondrá fin al traslado que se ha tenido que realizar este año tanto de los escolares como de su profesorado al CEIP Gabriel García Márquez ya que, debido a esta eventualidad, el nuevo Gobierno municipal estableció diferentes rutas de autobuses gratuitas y diarias para que los niños pudieran llegar a este centro con más facilidad.
La primera fase del colegio, que estará terminada en cinco meses y medio, contempla nueve unidades del ciclo de 3 a 6 años, más sala polivalente de 60 metros cuadrados, sala multiusos de 120 metros cuadrados y zonas de administración.
Posteriormente, según el convenio de infraestructuras educativas firmado por el Ayuntamiento de Getafe y la Comunidad de Madrid, se prevé que el Gobierno regional se comprometa a asumir las futuras ampliaciones del centro a los ciclos de 6 a 9 y de 9 a 12 años.
El conocido como arquitecto de los famosos, Joaquín Torres, adecuó el proyecto que él mismo redactó en su día para una escuela infantil que no se va a construir en este barrio de Los Molinos, con el objetivo de que se utilice para el nuevo colegio.
El edificio se desarrollará en planta baja y se plantea una construcción modular, por lo que todo está condicionado a hacer viable el transporte del edificio en módulos y su construcción en fábrica. Precisamente, un 67 por ciento del presupuesto de la obra se va a realizar mediante construcción modular.
Las obras del colegio Miguel de Cervantes en el barrio de los Molinos de Getafe han comenzado este miércoles con una inversión de 1,5 millones de euros sobre una superficie de 1.400 metros cuadrados entre la calle Ínsula Malandrina y la avenida de Sancho Panza.
La empresa adjudicataria para la construcción del colegio firmó el pasado 20 de octubre el contrato con el Ayuntamiento, “después de que la mala gestión del anterior Gobierno conllevara la renuncia de hasta cinco empresas constructoras para hacer realidad el complejo proyecto”, según ha señalado este miércoles el Gobierno municipal en un comunicado.
En este sentido, han señalado que, “finalmente, con la llegada del nuevo Gobierno, el pasado mes de septiembre se consiguió que la constructora Ediserpo S.L se hiciera cargo de las obras del colegio” que abrirá el próximo curso.
De esta forma, se pondrá fin al traslado que se ha tenido que realizar este año tanto de los escolares como de su profesorado al CEIP Gabriel García Márquez ya que, debido a esta eventualidad, el nuevo Gobierno municipal estableció diferentes rutas de autobuses gratuitas y diarias para que los niños pudieran llegar a este centro con más facilidad.
La primera fase del colegio, que estará terminada en cinco meses y medio, contempla nueve unidades del ciclo de 3 a 6 años, más sala polivalente de 60 metros cuadrados, sala multiusos de 120 metros cuadrados y zonas de administración.
Posteriormente, según el convenio de infraestructuras educativas firmado por el Ayuntamiento de Getafe y la Comunidad de Madrid, se prevé que el Gobierno regional se comprometa a asumir las futuras ampliaciones del centro a los ciclos de 6 a 9 y de 9 a 12 años.
El conocido como arquitecto de los famosos, Joaquín Torres, adecuó el proyecto que él mismo redactó en su día para una escuela infantil que no se va a construir en este barrio de Los Molinos, con el objetivo de que se utilice para el nuevo colegio.
El edificio se desarrollará en planta baja y se plantea una construcción modular, por lo que todo está condicionado a hacer viable el transporte del edificio en módulos y su construcción en fábrica. Precisamente, un 67 por ciento del presupuesto de la obra se va a realizar mediante construcción modular.
