Los acusados por el caso del estramonio niegan que elaboraran la mezcla para venderla en la ‘rave’ en la que murieron dos jóvenes
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Juzgados de lo penal de Getafe |
Los dos jóvenes acusados del homicidio imprudente de dos chicos de 18 años en una 'rave' de Getafe celebrada en agosto de 2011 han declarado en el juicio que las víctimas sabían "perfectamente" que el brebaje que ingirieron contenía semillas de estramonio y que con su consumo "iban a alucinar", negando que elaboraran la mezcla para venderla en la fiesta ilegal porque era para consumo propio.
El Juzgado de lo Penal número 5 de Getafe ha comenzado este martes la vista oral contra los acusados, que se prolongará hasta el próximo jueves, por un delito contra la salud pública, dos homicidios imprudentes y lesiones.
En el banquillo de los acusados se sienta la pareja que supuestamente vendió a los fallecidos una bebida realizada a base de estramonio, un peligroso alucinógeno natural obtenido de una planta. Se trata de Iván M.G., alias 'El Cabe' y Cristina V.L.
En su declaración, recogida por Europa Press, la acusada ha relatado que un día antes de la ‘rave’, en la finca abandonada de La Aldehuela junto a la carretera de Perales del Río a San Martín de la Vega, su expareja preparó "un cacharrito con agua" al que le echó semillas de estramonio. "Yo le comenté que no lo consumiera en la fiesta porque me apetecía una noche tranquila. Y ya sabía que efectos tenía, aunque no que pudiera provocar la muerte", ha narrado.
Así, ha contado que acudieron a la fiesta solos, pero se encontraron con amigos, entre los que estaban las víctimas. "Pablo le preguntó a Iván si tenía estramonio y fue el primero que bebió y lo fueron pasando. Álvaro fue el que más bebió y le ayudamos a ir al hospital", ha recordado la joven, quien ha insistido en que ella no ofreció la bebida ni participó en su elaboración.
Tras ello, ha señalado que de camino Pablo y Alberto --los fallecidos-- se quedaron sentados en el camino. "Tenían la típica alucinación, pero tampoco estaban mal. Veían alguna cosilla. Sabían perfectamente lo que habían tomado. También consumieron speed", ha reconocido.
Por su parte, Iván ha explicado que preparó la infusión para consumirla con semillas que había comprado en una tienda. "Ella me dijo que no consumiera. Sabía que podía producir alucinaciones", ha relatado. "Los efectos eran que veías como sombras. Los efectos duraban dos horas", ha dicho.
Los jóvenes aparecieron muertos cerca de un riachuelo del Manzanares, mientras que un joven de 20 años estuvo ingresado durante varios días. En la instrucción, los amigos de los fallecidos señalaron a la Policía que les ofrecieron de forma gratuita un brebaje "parecido a las setas alucinógenas" y que no tenía consecuencias perjudiciales para la salud.
Sin embargo, tras ingerir el cóctel de estramonio y alcohol, todos ellos empezaron a sufrir alucinaciones, delirios y ataques de ansiedad, así como una fuerte hipertermia.